Guillena VS Gerena

Publicado el 18/12/2008
No es un titular sobre un partido de fútbol entre los equipos de ambas localidades, ni tampoco una llamada al enfrentamiento, sino algo muy diferente, más bien se trata de un toque de atención como el que yo me llevé el pasado fin de semana.

Llevaba varios días con ganas de compartir el sentimiento que experimenté cuando, como hago de vez en cuando, fui a nuestro vecino pueblo de Gerena a cenar. No es común en mí, pero curiosamente llegué con tiempo de sobra y, antes de cenar, decidí dar un paseo (en coche, por supuesto, ya que el frío no era poco) para recordar mis años de estudiante en el IES Gerena.

Pasé por calles y barrios por los que hacía años que no pasaba y me llevé una muy grata sorpresa. Me di cuenta de que, Gerena, ese pueblo entrañable donde estudié secundaria, había progresado mucho desde entonces. Creo que la mayoría de los que estudiamos allí en los primeros años de vida del nuevo instituto teníamos la opinión de que Guillena estaba más avanzada que Gerena en muchas cosas. Hoy en día, al menos para mí, Guillena se ha quedado rezagada con respecto a Gerena en muchas otras.

Actualmente, Gerena no sólo tiene nuevas y bonitas urbanizaciones, sino también buenos restaurantes donde muchos guilleneros nos encontramos muy a menudo; y también buenas y bonitas rotondas; y también una ronda de circunvalación que ya quisiéramos muchos para Guillena; y también un bonito pabellón de deportes (al menos desde fuera); y también (eso no lo vi pero me lo dijo la pareja de Gerena con la que cenamos) un pedazo de piscina cubierta donde gente de Guillena tiene que ir para poder nadar; y también, ya lo saben, un Instituto de Enseñanza Secundaria y Bachillerato que en Guillena, muchos años después, seguimos sin tener.

Sinceramente, me alegré mucho por ver todo eso en Gerena, pero también me dio mucha pena que no tengamos todo eso en Guillena. Y me acordé de que también nuestro vecino Burguillos está creciendo rápidamente y, quién sabe si dentro de no mucho, también nos supera en la cantidad y calidad de las infraestructuras públicas.

Alguien podrá decir: Claro, pero Burguillos, por ejemplo, está fuertemente endeudado. Así será, pero al menos se han aprovechado los años de prosperidad para ampliar y mejorar las infraestructuras. La crisis pasará y las infraestructuras seguirán estando ahí, y los vecinos habrán podido disfrutarlas todos estos años y lo seguirán haciendo. Sin embargo, ¿qué hemos hecho en Guillena durante los años de prosperidad?, ¿qué nos ha quedado de todo ese dinero que ha entrado en los últimos años?

No piensen que no me gusta Guillena, ¡¡me encanta, amo Guillena, amo mi pueblo!!, por eso mismo me duele que no seamos nosotros el espejo donde los demás tengan que mirarse. 

Señores, tenemos que hacer de Guillena el pueblo más próspero, más ecológico, más acogedor, más innovador, más creativo, más desarrollado y más envidiado de nuestro entorno. No podemos conformarnos con dejar pasar el tiempo y que las cosas vayan ocurriendo sin más. Nosotros tenemos que provocar que las cosas pasen, y cuando digo nosotros digo nuestros gobernantes y digo todos y cada uno de los vecinos de Guillena.

Dejemos de lado la eterna autocomplacencia del Ayuntamiento y también la eterna crítica destructiva de la oposición. No se trata de lo uno ni de lo otro. Se trata de superar todo eso y pensar más allá, se trata de pensar en el futuro, en la vida que queremos tener de mayores y en la que queremos que tengan nuestros hijos, nietos...

Se trata de hacer crítica, pero constructiva, se trata de celebrar nuestros logros, pero con el único objetivo de tomar más ánimos para seguir trabajando en ser aún mejores, se trata de apoyar la creación de empresas más competitivas, de apoyar a nuestros comerciantes, de incentivar la actividad económica apostando por sectores de mayor valor añadido, de apostar por el conocimiento y por la investigación y el desarrollo, por las energías renovables, por la educación, por la salud, por el respeto a los demás, por una visión común de alcanzar la excelencia como sociedad y por ser una ciudad modelo. Se trata de apostar, en definitiva, por el bienestar económico y social de Guillena y de todos los guilleneros.

Los tiempos están cambiando, la sociedad está cambiando y suele hacerlo más rápido que las leyes. El futuro que tengamos no será sólo consecuencia de la gestión de nuestros gobernantes, pero éstos sí que tendrán gran parte de la culpa, para bien o para mal. De la forma en que nos gobiernen dependerá en gran parte nuestro desarrollo futuro, no sólo el económico, sino también el humano.

¿Qué pasará con Cobre las Cruces cuando termine la extracción?

Publicado el 08/12/2008
No sé si te habrás parado a pensar en este asunto pero es algo que nos debería preocupar, ya que no sólo nos afectará a nosotros, sino también a nuestros hijos y a nuestros nietos.

Supongo que el proyecto debe contemplar qué se hará con el gran socavón que quedará en el terreno una vez que se agoten los minerales y se terminen los trabajos de extracción.

Hay quien dice que el destino será convertirse en cementerio de residuos nucleares. No sé si será así, espero que no, pero lo cierto es que deberíamos estar informados sobre el destino que tendrá ese terreno y cómo se regenerará, ya que lo tenemos a dos pasos y nos afectará de forma directa.

La diferencia está entre que Guillena sea un pueblo saludable y atractivo, o bien, un pueblo fantasma con problemas de contaminación y que se vaya despoblando poco a poco.

Por cierto, ¿no pensáis que deberíamos tener más información sobre la calidad del aire que respiramos actualmente y sobre otros efectos que la mina pudiera estar provocando sobre nuestra salud? He visto la revista que editan cada cierto tiempo, pero ahí sólo hablan de lo bien que lo están haciendo y de los beneficios que la mina nos aporta. ¿Es que todo es bueno, no hay nada malo?

Me parece a mí que nos lo están poniendo todo demasiado bonito. Esperemos que dentro de unos años no tengamos que acordarnos de este asunto...

Necesitamos rotondas en los accesos a la autovía

Publicado el 08/12/2008
Supongo que no seré el único que cada vez que tomo la A-66 me pregunto quién tuvo la culpa de que no se hicieran rotondas en los accesos. Lo cierto es que todos los demás pueblos de nuestra zona tienen rotondas en los accesos. No digo sólo Santiponce y La Algaba por ser pueblos de mayor tamaño, sino incluso Gerena y Las pajanosas.

No es cuestión ahora de buscar a los culpables, pero sí me sorprende que nadie mueva un dedo para que se construyan accesos dignos a la autovía. Ya son varios los accidentes que ha habido y creo que incluso más de una muerte. ¿No es suficiente aún para que el error sea corregido?

Propongo que nuestro Ayuntamiento y también todos nosotros reivindiquemos ante quien corresponda que se construyan rotondas en los accesos y se elimine el peligro que existe con el ilógico acceso actual.

¿Cuántas vidas y cuántos accidentes más serán necesarios para que alguien se pronuncie?

El escondite, el zurro, el palo...

Publicado el 14/07/2008
¡Qué nostalgia siento cuando recuerdo los juegos de calle a los que jugábamos los niños hace unos 15 ó 20 años!, ¡qué alegría me daría ver a los niños de hoy en día jugando en las calles, como hacíamos antes, al zurro, al escondite, al palo, al stop fruta, al pañuelo, etc.!

Supongo que muchos de nosotros recordarán también con nostalgia momentos inolvidables que vivimos jugando con nuestros amigos en la calle. Se me vienen a la cabeza otros juegos como las canicas (o los bombos, como aquí los llamábamos), el trompo, o incluso partidos de fútbol con naranjas en la mismísima plaza de España (no es que eso estuviera bien pero... ¡¡qué bien lo pasábamos!!).

No está todo en nuestra mano, pero sí depende en gran parte de nosotros que nuestros hijos se diviertan con sus amigos también en la calle, y no sólo con sus amigos cibernéticos que viven en el ordenador e internet.

Espero vuestros comentarios y vuestras aportaciones para hacernos recordar buenos momentos y actividades que solíamos vivir en la calle.

Carnavales de antaño

Publicado el 14/07/2008
Reconozco que no soy un apasionado de los carnavales pero, hace unos días, hablando con mis amigos, surgió este tema de conversación. Recordábamos con alegría y con bastante nostalgia aquellos carnavales de hace años cuando aquellas comparsas con tanta gracia e ingenio nos hacían reir a todos. 

Quién no recuerda "Las hawaianas", o "Los hijos de Curro Capullo", o canciones como:

El piojo cogía el carrito,

el carrito pa echá la basura,
cada vez que el carrito roaba el piojo decía:
para ahí, para ahí, para ahí!!

o

Él levantaba la cortina, ¡ay!;

él levantaba la cortina...

En fin, todo un derroche de ingenio, gracia y creatividad. Ojalá pudiéramos volver a disfrutar de carnavales así y dejar de contagiar los carnavales de enfrentamientos políticos que casi han acabado por destrozarlos por completo.